Zhymballa We have dice and we're not afraid to use them

13Jul/10Off

Cocopedra

Cocopedras are small bull-like beasts born with a tingling cranium that invites them to headkick everything in their reach. They are generally friendly if we consider receiving a cannonball shot at your stomach friendly.

Cocopedra design by mik2121.

Some famous PCs that have faced Cocopedras include Gruñus, who left Zhymballa after mocking a Goblin with an orange mohawk and its cocopedra after Gruñus' group barely escaped a tyrannosaurus rex and were trying to enter into a city in the middle of a jungle.

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6Aug/08Off

En la torre del destino

Hoy Xaruv y yo hemos aparecido subiendo unas escaleras en el interior de una gran torre. Yo iba en cabeza. Al llegar al tercer piso todavía no habíamos visto ni un alma por lo que nos dirigimos hacia las escaleras dispuestos a subir al cuarto piso pero, de repente, un kobold hondero asomó por detrás de una columna, lanzó un frasco hirviendo que me impacto en todo el pecho y empecé a arder.

En el siguiente asalto el primero en actuar fue el kobold hondero que me atacó y dio de nuevo, esta vez con una piedra. Me lancé a la carrera para partirle en dos pero a mitad de camino un par de esbirros kobold me bloquearon el paso. Otros dos fueron hacia Xaruv.


La torre del destino.

 

Mientras me deshacía de ellos con cierta dificultad el kobold hondero atacó a Xaruv con piedras y frascos incendiarios con lo que aunque usó su segundo aliento su vida bajaba y bajaba. Xaruv intentó freir a los kobolds sin éxito aunque sí que pudo endiñarle una flecha ácida al kobold lanzapiedras. Unos asaltos más tarde Xaruv ya no aguantó más y cayó muerto sobre el frío suelo de la torre. La rabia creció en mi interior y con ánimo renovado le metí un sablazo tal al kobold lanzapiedras que le dejé en el sitio. A continuación me fui corriendo hacia los esbirros que quedaban, acabé con uno de ellos y el otro, haciendo gala del coraje kobold huyó.

Intenté reanimar a Xaruv sin éxito por lo que tuve que soportar el dolor de ver fallecer a un compañero entre mis brazos.

20Jul/08Off

Xaruvnal, el pirómano emo

Hoy he aparecido delante de la misma puerta de madera aunque con una novedad: había un elfo a mi lado. Seguro que estaba tan despistado como yo la primera vez (novato). Me quedé observándole esperando a ver su reacción pero debió de tener algún trauma en su niñez ya que miraba en dirección al suelo todo el rato como si quiera sacarles brillo a las baldosas de mármol. Al final ya no aguanté más:

20Jul/08Off

Asquerosos kobolds

El punto de luz creció y creció hasta hacerse tan cegador que me obligó a cerrar los ojos. Al abrirlos me vi a mi mismo delante de una puerta de madera. En la puerta estaba escrito con caligrafía irregular: "Kobolds - Mordemos".

17Jul/08Off

Hola

Hoy he aparecido en la entrada de una sala de unos cien metros cuadrados cuyas paredes y suelo parecían estar hechos de marfil. Estaba armado con mi espadón y delante de mi había dos extrañas criaturas de cabeza alargada que no había visto nunca. Por alguna razón ellas también estaban armadas y en posición de combate y no dudaron en lanzarse sobre mi.

Los muy bribones intentaron flanquearme sin éxito y me empezaron a atacar con sus lanzas pero no se dieron mucha maña. Cuando me tocó a mi les demostré que ir cortar leña con una espada cada día sirve para algo y dejé a uno de ellos sangrando y al otro bastante tocado gracias a mi habilidades. Esto parece que les tocó la moral y en el siguiente asalto me dieron por todos lados antes de alejarse lo suficiente para que solo pudiera intentar atacarle a uno de ellos aunque se salvó por los pelos. En el siguiente asalto me di cuenta de mi error, el que estaba más lejos y sangrando se acercó por detrás flanqueándome y me dio un sopapo que dolió más que el anterior dejándome sangrando. El otro intentó lo mismo pero aún con el apoyo de su compañero falló.

Ahora me tocaba a mi. Con la intención de demostrarles lo que vale un humano me dispuse a usar mi golpe especial pero de nuevo fallé. La cosa pintaba mal. En el siguiente asalto el bicho que dejé sangrando me volvió a dar y casi me mata. Me puse a pensar en papá y en mamá, en la granja y en la pila de troncos esperando mi regreso. El turno de su compañero. Levantó la lanza, me miró con desidia y menosprecio y me la clavó atravesándome de lado a lado. Mientras un rojizo manto nublaba mi vista me pareció ver un punto de luz en la creciente oscuridad...

16Oct/98Off

9. Cataclismo

Tras una extraña corazonada Gruñus depositó confuso su armadura a los pies del inerte cuerpo petrificado de Glaison y salió del laberinto. Después de andar por las cavernas unos cuantos metros el pasadizo se bifurcaba. Gruñus intuyó que era el derecho aunque al ver que era un callejón sin salida cambió de idea y tomó el otro camino.

Al ir a coger el camino izquierdo se produjo un fuerte temblor de tierra, cosa a la que Gruñus no le dio mayor importancia. Al final del pasadizo se encontró frente a una vasta sala que Gruñus dedujo que era un cementerio por las tumbas que había.

Se acercó a la tumba más grande e intentó mover la lápida varias veces sin éxito. Después de descansar unos segundos se dio cuenta de que en el fondo de aquel macabro lugar hbía una zona iluminada. Se acercó cautelosamente y comprobó que en el techo había una grieta por la que entraba luz solar. Gruñus se deshizo del equipaje innecesario ya que pretendía salir al exterior a través de la grieta. Después d epensar un buen rato cómo salvaría los cuatro metros que le distanciaban del techo se percató de que tenía un anillo de saltar y tras utilizarlo empezó una rápida y fácil ascensión.

Al llegar a la superficie Gruñus se sorprendió al ver a Takhisis y detrás suyo una muralla de 25 metros de altura (hecha de platinium!). Por el otro lado se acercaba a toda vleocidad una especie de tigre con unos dientes ostensiblemente más grandes. El animal frenó a pocos metros de Takhisis. Gruñus se acercó a Takhisis enfadado.

—¿Se puede saber dónde te has metido todo este tiepmo, mujerzuela? —gritó al tiempo que la agarraba por el exhuberante y femenino trasero de Takhisis.

Sin dar ni siquiera tiempo a Takhisis a responder, Gruñus notó cómo el frío acero de una espada acariciaba su cuello.

—¿A que vas a dejar tranquila a la señorita? —dijo el hombre que montaba al extraño animal.

—Sí sí, todo ha sido un mal entendido, no hay por qué ponerse así —respondió Gruñus. Me llamo Gruñus y esta es mi amiga Takhisis. ¿Cómo te llamas?

—Soy un cabalgabestias. Éste es mi esmílodon y yo me llamo Pájaro-Loco-a-Reacción pero podéis llamarme Pájaro Loco.

Pájaro Loco y Takhisis montada en caballo se dirigieron hasta la puerta de la gran muralla. Gruñus, cabreado, se fue en sentido contrario pero rápidamente se dio la vuelta al ver aparecer enfrente al monstruo más feroz que ha pisado la faz de la tierra: ¡¡¡Tarrasque!!! Aunque esta vez parecía medir unos metros menos y haber cogido algún kilito. Gruñus y Takhisis empezaron a correr horrorizados hacia la puerta y Pájaro Loco hacia un barco alado que estaba al lado de la muralla. Mientras Tarrasque iba en dirección a la muralla los temblores de tierra que Gruñus había notado en las cavernas empezaron a repetirse con mayor intensidad hasta convertirse en un auténtico terremoto. Una gran grieta se abrió debajo de Tarrasque haciéndole tambalear. Cuando parecía que iba a caerse se transformoó en una pequeña criatura verde que inmediatamente desapareció en la grieta y luego salió volando.

Takhisis y Gruñus también se dirigieron al barco donde ya se encontraba Pájaro Loco hablando a un hombre ataviado con una extraña armadura y de piel pálida. El esmílodon subió al barco trepando por el casco mientras que los demás subieron a los caballos gracias a una polea ideada por Takhisis. Todo esto durante el terremoto. Ya en el barco intentaron ponerlo en movimiento pero, cuando ya se daban por vencidos, el barco empezó a elevarse. En estos momentos la muralla dentro de la cual se veía ahora una una ciudad se hundía por completo.

MIentras empezaban a surgir ríos de lava la tierra se resquebrajaba y el cielo amenazaba con una terrible tormenta. Eran los síntomas de un cataclismo.

El extraño personaje dijo ser un guerrero samurai. Su nombre era Tain Kan Chun. Tras las presentaciones empezaron a registrar el barco mientras a sus pies la tierra sucumbía ante el cataclismo. Pájaro loco empezó a registrar los camarotes que no habían sido ocupados por los demás. Takhisis y Tain que era como llamaban al samurai registraron las habitaciones sin encontrar nada de valor. Gruñus encontró un pantalón y una camisa de humano y, como le quedaban un poco grandes, cortó la ropa más o menos a su medida y se fue al aseo desnudo. Mientras Gruñus se aseaba lo mejor que podía con un cubo de agua y se ponía su nueva ropa Takhisis se tomó la libertad de tirar por la borda la vieja y sucia ropa de Gruñus aunque cogió una valiosagema de uno de los bolsillos.

Después de asearse Gruñus se fue a su habitación. Mientras tanto Jet intentaba abrir un camarote cuya puerta parecía estar cerrada. Al final, entre Jet y Takhisis consiguieron abrir la puerta. En su interior había un esqueleto que yacía junto a una espada. Jet la cogió y empezó a cortar en pedazos al esqueleto y a hacer con él muchas cosas macabras. Luego Tain lo metió debajo de la litera. Estaba preparando su cama para acostarse pero un gran ruido que provenía de la cubierta le hizo cambiar de idea y salió a la cubierta. Una gran tormenta azoaba el cielo mientras que en la superficie del planeta los seismos y volcanes se seguían sucediendo con mucha regularidad. Tain después de dejar la armadura se encaramó al mástil y empezó a plegar las velas.

En la popa del barco había una gárgola petrificada. Después de salir a cubierta el chino aparecieron Takhisis, Jet y Gruñus. El chino y Takhisis intentaron por todos los medios posibles enderezar el mástil sin éxito. Gruñus se dirigió hacia la gárgola y tras comprobar que ni se inmutaba volvió a los camarotes y empezó a subir por unas escaleras que no habían explorado aún. Jet, que había oído un gran ruido proveniente del almacén que se encontraba justo debajo de la cubierta levantó la reja que había y bajó por las escaleras y comprobó que el único grito que había escuchado era el de las ratas que se estaban ahogando en el agua que había entrado en el almacén. También abrió un paquete de comida pero lo dejó tras ver que estaba todo empapado.

Gruñus llegó al final de las escaleras y se encontró delante de una puerta. La abrió y entró en la habitación. Ésta era muy espaciosa en la que había varias mesas de mármol y un cuadro en la pared. Gruñus apartó el cuadro y detrás había unas extrañas figuras en relieve con unas pequeñas ranuras. En ese momento aparecieron el chino, Jet y Takhisis. El chino que tenía pinta de ser muy meticuloso en todo se dio cuenta de que en el cuadro estaba pintada la habitación en la que se encontraban y en las ranuras de las figuras había metidas unas pequeñas cosas doradas, todos pensaron que podían ser esas cosas doradas pero nadie acertaba.

—Takhisis, ¿tú qué opinas?... ¡Takhisis! ¡Takhisis! —preguntó Jet, pero Takhisis se encontraba pálida como un muerto mirando fijamente la ventana de la habitación, detrás de la ventana se encontraba la gárgola de la cubierta peleando contra un dragón rojo.

Todos salieron de la habitación pero antes de salir pudieron ver cómo el dragón caía y desaparecía.

Al salir de la habitación todos habían estado mucho tiempo sin dormir así que decidieron irse cada uno a su habitación. Todos se quedaron dormidos salvo Takhisis que decidió probar una extraña poción que había conseguido en la habitación donde se encontraba el esqueleto y empezó a ver lo que los demás estaban soñando. Lo que estaba soñando Jet era muy macabro, estaba soñando que el esqueleto al que había mutilado se dirigía hacia él con la espada que le habían robado Jet y Takhisis. En ese momento...

15Sep/98Off

5. El castillo del conde Ivanhoe [INCOMPLETA]

*** DM: sueños, kit poseída por el demonio (en el sentido eroticofestivo de la palabra), kit embarazada, jardín, rosa negra, espejo). ***

15Aug/98Off

8. Náufragos

Era una soleada mañana. Como de costumbre Kalantrax salía de su guarida para dar una vuelta por sus dominios. Hacía un día perfecto para asustar a los habitantes de los poblados humanos de la isla. Las crías estaban hambrientas y deseando empezar a salir a cazar como su padre. Desde que se trasladaron a la isla no les habían molestado los humanos, pero la situación era demasiado tensa ya que no quedaban muchos animales grandes por los alrededores. Seguramente deberían volver a trasladarse. El problema era que volver a cambiar de guarida significaría tener que volver a buscar un hogar en tierras desconocidas. Pero todavía quedaban humanos con que alimentarse él y sus crías.

Los gruñidos de sus hambrientos retoños le sacaron de sus pensamientos.

—¡Kitiara!

—Estoy... estoy aquí.

Antilius el humano y Lanzarote el enano se acercaron corriendo al lugar de donde provenía la voz de Kitiara. Detrás de un montículo se encontraron a la elfa a pocos pasos de la orilla. Tenía la ropa empapada, perfilándose sus femeninos contornos.

—¿Estás herida? —se interesó Antilius.

—No, creo que estoy bien.

—¿Has visto a Duder? —preguntó Lanzarote.

—No, perdí el conocimiento al poco de hundirse el barco.

Habían naufragado la noche anterior, después de que una horrible estrella de mar gigante atacara y hundiese el Navío Fantasma en el que viajaban.

—Ójala no volvamos a ver ese maldito cascarón —dijo una voz desde la parte posterior de una duna cercana.

—¿Duder? —inquirió Kit.

—Pues sí, soy yo. No me he ahogado. Aquí estoy.

Duder era un tzork, un extraño híbrido entre los enanos y los humanos, que solo habita en las profundidades de la tierra.

—¡Mirad! —gritó Lanzarote señalando en dirección al mar— ¡El Navío Fantasma! ¡Está... está entero!

—Pero eso es imposible. Yo vi cómo se hundía. Además, la estrella de mar le perforó el casco —anunció Antilius.

—¿Por qué no lo olvidamos e inspeccionamos esta isla? —sugirió Kit—. Es lo más razonable que podemos hacer.

Los demás asintieron. Se secaron las ropas como pudieron y se adentraron en la isla.

Mirando en dirección a ésta se podía apreciar un enorme acantilado de varios metros de altura. En la pared del ancatilado, a varios metros de altura, se podía ver la entrada a una gruta que se internaba tierra adentro. No podrían haber hecho nada para examinar la isla a no ser por las botas de Lanzarote. En verdad Lanzarote las tenía aprecio. Las había conseguido hacía unas semanas, después de empalar cariñosamente a su poseedor. Lo que tenían estas botas de especiales era que con ellas Lanzarote podía levitar. Esto unido a su antinatural fuerza le convertían en una grúa móvil útil en ocasiones como la que se les presentaba. Levantó uno a uno a sus compañeros y los llevó hasta la entrada de la gruta excepto a Duder que insistió en subir por su propia cuenta y riesgo.

—No necesito a Lanzarote para llegar a esa gruta. Puedo hacerlo yo solo.

Y empezó a escalar la empinada pared del acantilado. Estaba hambriento y no poseía sus instrumentos de escalada. Al llegar a la mitad del recorrido estuvo a punto de resbalar y caer, pero Lanzarote le echó una mano. Duder era un cabezota pero todavía le quedaba algo de sentido común. Al final todos llegaron sanos y salvos a la entrada de la gruta.

Lanzarote empezó entonces a examinar las paredes con su racial predisposición a ese dicho tipo de tareas:

—Las paredes estan muy trabajadas y la pared exterior está más o menos uniforme. Alguien o algo ha tenido que hacerlo. Y puestos a hacer suposiciones yo...

Un sonoro rugido que llegó desde la oscuridad interrumpió sus palabras.

—¿Qué... qué ha sido eso? —preguntó Kit medio histérica.

—¿Realmente lo quieres saber? —ironizó Duder—. Personalmente creo que será menos peligroso si salimos y subimos a ver qué hay por la parte de arriba. A no ser, claro está, que alguien quiera conocer al dueño de ese rugido.

—Duder tiene razón. Será mejor que salgamos de aquí, pero por vosotros ya que yo no...

Un nuevo rugido surgió del interior de la cueva interrumpiendo a Antilius. Este nuevo rugido se oía mucho más cerca. Sin mediar palabra y al únisono se apresuraron al borde de la gruta y sin que nadie le dijera nada Lanzarote empezó a subirlos a todos, incluido Duder. El terreno en lo alto del acantilado estaba formado por enormes y altas rocas separadas formando un laberinto de lo que podríamos llamar proyectos de sendas.

—Vaya, parece que hemos dado con una importante ruta comercial —comentó Antilius sarcástico.

—Sí. Pues ya podemos seguir; así que será mejor que lo hagamos antes de que el monstruo de la cueva decida salir —dijo Kit.

El grupo se internó a través de los inexistentes caminos.

—Tengo hambre.

—¿Y qué? Padre ha dicho que no salgamos de casa hasta que él vuelva. Y ya sabes cómo se pone Padre cuando le desobedecemos.

—Pero seguro que ha ido a buscar una nueva casa. Tardará horas en volver.

Su argumento sonaba convincente. Sin embargo, no conseguía convencer a su hermano.

—Te digo que tenemos que quedarnos aquí.

—Bueno, pues tú di lo que quieras pero nos perderemos una buena comida -los dos jóvenes dragones habían olido ya a los intrusos.

—¿Y si se han ido ya? Tus rugidos les han espantado.

—Si no quieres venir no lo hagas, allá tú —dijo mientras se alejaba.
—Esperaré a Padre.

playa

—¡Qué paisaje tan variado! —observó Antilius—. Deberíamos montar una ruta turística.

—¿Qué significa "turístico"? —preguntó Kit aburrida.

—Es alguien que...

Se calló al ver una mancha roja cruzar entre dos rocas cercanas.

—Ejem... ejem —prosiguió—. Chicos, creo que tenemos compañía. Precisaré aún más; creo que es un dragón.

—¿Y estos son malvados? —preguntó Kit.

—Seguro que no —proclamó Duder—. Si hemos llegado hasta aquí el porvenir no nos va a recompensar con un dragón malvado. Ya veréis.

El dragón se asomó tranquilamente por uno de los caminos laterales. Duder se acercó al dragón:

—Hola, me llamo Duder. No queremos pelear —se sentía orgulloso de esas palabras—. ¿Eres malvado?

El dragón le miró con suspicacia, sin pestañear. Luego añadió con voz ronca:

—No.

Duder se dio la vuelta y les dijo a sus compañeros:

—¿Qué os dije?

Un instante después, Duder estaba envuelto en llamas.

15May/98Off

6. La maldición del barco fantasma [INCOMPLETA]

A través del barco se adentran en Ravenloft.

Al final de la aventura dejan Kalantrax a bordo de un barco que les lleva de vuelta a Zhymballa.

15Apr/98Off

4. Exploradores del nuevo mundo

* Sobre el dragón y se transforma en Miguel.
* Se caen y Tarrasque se derrumba.
* Se van corriendo hacia Lankhmar.
* Tarrasque se levanta y les sigue.
* Miguel llega a la puerta principal y se va a entrar por otra puerta.
* Tarrasque en bola.
* Carlos llega a la puerta y la abre.
* Tarrasque golpea el muro y lo resquebraja.
* Carlos echa a correr y se choca contra Javier.
* Miguel entra por una puerta al oeste de la principal.
* Miguel se dirige hacia el barrio festival.
* Javier y Carlos van corriendo hacia la casa de Rivis Rightby.
* Llaman a la puerta y sale Rivis pero rápidamente cierra la puerta.
* Javier consigue abrir la puerta y entran.
* Javier y Carlos cogen espadas cortas.
* Javier da un golpe contra una presa y la espada se rompe.
* Carlos hace unos mandobles con ella y se hace una herida.
* Javier abre la ventana y se pone a hurgar en una mesita.
* Coge varias cosas y da una patada al penúltimo cajón.
* La alfombra baja y da lugar a la visión de una habitación donde está Rivis arreglando una espada.
* Inmediatamente Rivis acciona un interruptor que hace que se cierre el hueco con una gran losa de piedra.
* Otra losa cubre las escaleras y otras dos más la puerta y la ventana.
* Las mesitas se meten en el suelo.
* Los pomos donde estaban las espadas también se incrustan pero quedan al descubierto.
* La pared, el techo y el suelo empiezan a juntarse.
* Javier y Carlos buscan una salida.
* Javier acciona el pomo izquierdo a la izquierda y la velocidad de tracción de las paredes aumenta.
* Javier acciona el pomo izquierdo a la derecha y el techo y el suelo aumentan la velocidad.
* Javier gira el pomo derecho a la izquierda y la pared le traga la mano.
* Las paredes continúan cerrándose.
* Javier y Carlos sobreviven un shock de sistema. Sólo era una ilusión xDDD
* Javier y Carlos suben las escaleras y se dirigen cada uno a una puerta.
* Javier entra en un cuarto y ve un bulto de cara a la pared (un halfling) en una cama.
* Se acerca sigilosamente y le despierta.
* Pero nada más despertarle se derrumbó el piso y cayeron los dos. Nada más caer aparece Rivis y se enfrenta contra Javier. Durante la lucha se derrumba el muro sobre los dos combatientes. Carlos entró en el cuarto y vió otra figura durmiendo de cara a la pared.
* Pero no fue sigilosamente y despertó a dicha figura.
* Esta persona se lanza por la ventana y es consumido por Tarrasque.
* Carlos se asoma por la ventana cuando Tarrasque va a dar un puñetazo a la pared.
* Se aparta justo a tiempo pero el muro queda destruído.
* Carlos se dirige a la puerta de la habitación pero todo el piso central ha quedado destruido.
* Carlos se lanza al piso interior.
* Después de recoger a Javier salen por el muro anterior destruído.
* Se meten por el primer calleón que ven mientras Tarrasque cambia el rumbo y se dirige hacia ellos.
* En la boca del callejón había un luchador negro con una cadena.
* Después de amenazarles se entera de que hay un monstruo detrás de sus huéspedes.
* Mientras Javier y Carlos se alejan el luchador es devorado por el ansia salvaje de la naturaleza asesina de Tarrasque.
* Se meten en unas callejas y se pierden.
* Mientras, Miguel se encuentra con un mago que le pide que le siga para buscar cierto objeto. Miguel rechaza y el mago se enfada.
* Miguel le lanza al mago un conjuro de retener persona y se pone a darle cuchilladas.
* Pero luego echó a correr.
* Después de visitar una taberna se encuentra con un noble.
* El noble lanza contra Miguel a sus seguidores.
* Mientras Miguel huía se encontró con un mago límpido.
* Éste le pide ayuda, Miguel le dice que es él el que necesita ayuda y entonces se transportaron los dos sobre el mar enfrente del puerto.
* Nada más rozar la superficie del agua el mago desaparece.
* Miguel cae.
* Y se dispone a llegar al muelle pero justo detrás suyo hay un barco que va al muelle.
* Miguel se queda paralizado por el miedo y empieza a hundirse.
* Fue al alejarse el barco cuando se recobró.
* Al llegar al muelle pide ayuda y alguien de arriba le lanza un pequeño ancla.
* Miguel sube y al llegar arriba ve al mago que antaño rajó.
* El mago empieza a acumular energía y a susurrar las frases de un conjuro.
* Miguel echó a correr y esquiva por los pelos una bola de fuego.
* Se escabulle entre varios edificios.
* Volvemos con Javier y Carlos perdidos en los barrios bajos.
* Mientras Carlos utiliza su pericia de sentido de la dirección.
* Tarrasque se acerca.
* Carlos se va en busca del norte.
* Tarrasque llega al lugar de Javier y le incrusta un pilón en el cráneo.
* Carlos vuelve y le ve a Javier tirado en el suelo.
* Inicia un round Carlos con Tarrasque pero Carlos cae rendido.
* Después de recuperarse Carlos recoge a Javier y se van a un mercado.
* Carlos pide ayuda y una vieja se acerca.
* Por 500mo la vieja cura a Javier pero no le restaura la INT que le había bajado por el pilar incrustado en el cráneo de Javier.
* Carlos intenta convencerla para curarle sus heridas por menos dinero pero no lo consigue.
* Miguel llega.
* Los tres se van del mercado siguiendo a la bruja que se había convertido en rata.
* La rata se mete en una alcantarilla y los tres la siguen.
* Balú (el gato mascota de Juan) sale corriendo y se pierde en la oscuridad.
* Avanzaron los tres tenían infravisión.
* Al pasar delante de un desvío avistaron al fondo una luz pero no perdieron tiempo y siguieron adelante.
* De repente unas criaturas que parecían estalagmitas empezaron a caer sobre los PJs
* Estos echaron a correr y mientras Carlos se adelantaba por uno de los caminos.
* Al llegar a otra encrucijada Miguel y Javier pararon.
* De pronto una compuerta se cerró tras Carlos.

Miguel y Javier vieron lo ocurrido y se alejaron por otro pasillo.

* Éstos últimos tras doblar varias esquinas llegaron a una encrucijada vieron por uno de los pasillos subyacentes un extraño desfile: varios encapuchados se dirigían hacia allí.
* Al fondo y sobrepasando las cabezas se veía una cruz con un gato vivo crucificado.
* Miguel y Javier se escondieron en las sombras y vieron como pasaba la procesión.
* Carlos por su parte se dirigió hacia un pasillo, al llegar a la esquina vió la procesión y esperó al último.
* La cosa de la cripta se le encaró y comenzó un terrible combate. No entraré en detalles.
* Carlos la venció y después de registrarle se vió inesperadamente rico y con una buena armadura.
* Después se echó a dormir.
* Javier por su parte también se echó a dormir.
* Miguel sin embargo exploró un poco y descubrió una extraña botella.
* Después se echó él también a dormir.
* Carlos al despertarse vio a su lado a una guapa elfa y un poco más lejos un humano y un enano bastante grande.
* Les contó su aventura desde el encuentro con Tarrasque.
* Inmediatamente la elfa y sus dos compañeros se fueron por uno de los pasillos.
* Carlos quiso seguirles pero estos desaparecieron.
* Entonces se puso a explorar la zona.
* Llegó a una zona donde había un pequeño trecho.
* Fue por él y descubrió a todos los encapuchados postrados ante la figura del gato crucificado.
* Pero tuvo la mala suerte de no prestar atención a sus pisadas y llamó la atención de uno de los encapuchados.
* Carlos decidió que sería una buena idea luchar lo más lejos posible para no armar ruido y echó a correr.
* Llegó a una encrucijada y se quedó ahí esperándole.
* Miguel y Javier se despertaron y se dirigieron al piso inferior.
* Al llegar abajo se metieron por uno de los pasadizos y las paredes empezaron a juntarse.
* Javier y Miguel salieron rápidamente por y se metieron por un pasillo subyacente.
* Ocurrió lo mismo pero decidieron seguir adelante (corriendo).
* Llegaron a una gran cámara con un estanque en el centro. Por uno de los pasillos se divisaba a Carlos.
* Éstos le llamaron.
* Carlos se giró, los vió y echó a correr.
* Mientras corría les advirtió de que le seguía un monstruo.
* Miguel y Javier se situaron por detrás de una de las esquinas preparados para tender una emboscada al monstruo.